Séptima pauta
Tema: "Sombra de una mujer"
Cuento original en Letras a litros

Había probado que no existe. Que todo es un espejismo. Que ella y lo circundante son sólo construcciones subjetivas y mentales. La sensación de realismo es la trampa que somete a los débiles.

Ella no existe, nada lo hace. Luz, color y movimiento son sólo engaños de sus ojos. Textura, tamaño y forma, mentiras de sus manos. Sonidos, maniobras de sus oídos. Sabores y aromas, tretas puras.Todo es espejismo y ficción, todo falsa percepción.

Tal pensaba cuando una mañana reparó en ella. Oscura y desplegada. Como pegamento, su sombra se adhería a la maquinaria de tantas mentiras. Debía ser aquella cosa otra ilusión. Una que jugaba con ella dejándose ver sólo con luz. Una que la perseguía hasta las últimas consecuencias. Movíase cuando ella lo hacía. Corría si su maquinaria corría.

Oscura y perversa era ella su amiga y su enemiga. Estaba allí para mostrarle el error de sus razonamientos y sus largas dubitaciones.

Le probó su falacia. Ella existe, pues esa negrura es su límite. Su alcance. Su dimensión se agota en la extensión de la oscuridad. Existe además porque es perseguida. Existe porque es objeto de otro objeto. Es maquinaria de otra entidad.

Quiso dejar de existir, de verdad, pero se dejó ser. Permaneció con su compañera, odiando sus gritos de verdad y vida.