Los que

Décima pauta
Tema: "Si los intelectuales tornaran
la mirada al mismo lugar"

Laura jugaba con el mercurio de un termómetro cuando un destello ardiente atrapó sus ojos, como los de todos los posibles espectadores. Allí, en el cielo azul se alzó una gran mano blanca con un dedo firme señalando al otro lado. Y arriba, en formas espesas como las nubes dibujadas por infantes, las letras "NO VOLTEEN".

Muchos obedecieron. Esperaron algo más y eventualmente siguieron haciendo cuentas y arreglando las uñas. Enviando mensajes y comprando chicle.

Pero otros muchos, tantos, escogieron diferente. Eran los filósofos, los escritores, los investigadores, los artistas. Más, eran los hombres curiosos y apasionados. Eran los que veían el cielo antes de contemplar la gran mano. Los que leían las letras pequeñas de los billetes, los que pensaban en las hormigas, los que se impresionaban de la unidad del mercurio. Los que derretían la cera y congelaban el alcohol.

Eran los que pensaban, los que imaginaban, los que dudaban. Los que se hacían preguntas. Todos ellos miraron al otro lado y la vieron. Luminosa y oscura, mística y palpable. Allí estaba, desnuda y coqueta, la verdad.

Estaba libre y asible para quienes la buscaban en las bufandas y en las calcomanías, en las aceras y en los resaltadores, en los reflejos y en las ramas. Para todos los que, porque sí, sentían por ella fascinación y compromiso. Fue un instante y el mundo cambió. Para esos muchos.

Acuosa

Novena pauta
Tema: "Reflejo de uno mismo"
Link original en Letras a litros

Le pregunté a un fiscal cómo llegar a la felicidad y se quitó la gorra. Le pregunté a un viejo y señaló el cielo. Le pregunté a una niña y me dijo firme "¡por allá!". Seguí la directriz de su dedo índice y lejos, al final del mundo, encontré un lago.

Me incliné sobre su orilla y detrás de mi reflejo vi quién quería ser. Yo, pero vaporosa, libre, clara y estable. Como el agua. Anhelé sus formas. Deseé su fluidez y su pasividad. Su fuerza y su adaptabilidad. Pedí al cosmos ser más yo, pero más agua. Quise de ella su confianza y su continuidad. Su seguridad. Su certeza de que no hay camino infértil, de que no hay barrera o fin posible. Su convicción de que el camino recorrido es el correcto. Segura de que todo estará bien.

Y como ha dicho una luz, ver ese reflejo ayudó. Imaginar que pensaré que todo estará bien es empezar a pensar que todo lo está, en realidad. Es confiar. Es empezar a vivir el sueño. Es abrir las manos a la lluvia.


* Ideas inspiradas por: esta caricatura y esta amiga.

Cu va

Octava pauta
Tema: "Cuba"

Cuando lo que toca, toca, no hay mucho que pensar. ¿Para qué, para qué? Cuando no hay opción no hay escogencia. Cuando no hay salida no hay camino.

Soy y somos. Esto y lo mismo. Y de mi Cuba conservo fijo un recuerdo sobre tantos:

Curo o "el Cu", mi amigo de la adolescencia, dijo un buen día que no aguantaba más. Que se iba. Cu se iba. Cu va. Cu fue entre las olas.

Y no supe más de él. Como no supe ni sabré de la vida de otra manera.