Lógica
11/29/2009 10:29:00 a. m.
Publicado por Gabriela Valdivieso
Una vez un judío me dijo que Dios, más que un creador, era un arquitecto. Tras mi mirada, entonces incrédula, explicó: Velo en los cambures. Crecen de la tierra, en una planta que los alza. Son protegidos por una cobertura que los protege. Su color indica su estado, si están listos o no. Cuando lo están, caen por su propio peso. Si no son consumidos, fungen de abono. Si son comidos por algún ser, proveen de energía y alimento. Tras su digestión, salen del cuerpo comedor y son capaces de regresar a la misma tierra original y fundirse con ella.
Eso recordé cuando, de la nada, tuve un chispazo: los cuerpos, para morir, enferman, padecen, se debilitan. Simplemente no sucede que, sin razón alguna, un cuerpo sano y un ánimo tranquilo que esté en movimiento se detenga y caiga sobre la acera, yerto. Es que el cuerpo humano, como el plátano y todo todo todo, es una estructura organizada. Es un organismo-máquina con sentido. Creo que cuanto nos rodea, aunque no entendamos, tiene una lógica.
Y sin embargo, esto de combustión espontánea me intriga sobremanera. Aunque, leyendo no es algo que eche en tierra mi hipótesis, solo es algo extraño, mucho muy extraño, que, aunque menos comprensible, tiene su lógica.
Eso recordé cuando, de la nada, tuve un chispazo: los cuerpos, para morir, enferman, padecen, se debilitan. Simplemente no sucede que, sin razón alguna, un cuerpo sano y un ánimo tranquilo que esté en movimiento se detenga y caiga sobre la acera, yerto. Es que el cuerpo humano, como el plátano y todo todo todo, es una estructura organizada. Es un organismo-máquina con sentido. Creo que cuanto nos rodea, aunque no entendamos, tiene una lógica.
Y sin embargo, esto de combustión espontánea me intriga sobremanera. Aunque, leyendo no es algo que eche en tierra mi hipótesis, solo es algo extraño, mucho muy extraño, que, aunque menos comprensible, tiene su lógica.
Esto
11/28/2009 09:45:00 p. m.
Publicado por Gabriela Valdivieso
Blog de ideas, blog de anécdotas.
Lo comunicable, lo que desea ser leído.
Eso. Es esto.
Yo nunca
11/24/2009 09:20:00 a. m.
Publicado por Gabriela Valdivieso
Decimoctava pauta
Tema: "Lugar nuevo"

“Yo nunca… ¡Ya sé! Yo nunca he ido a ningún lugar”. Todos mirarían curiosos para saber quién había paseado sin rumbo, sin compañía, sin nada. Yo, honesta por el alcohol, tendría que beber, encogida de risas, encogida de la pena no ajena de un día triste mal asumido.
Y es que yo nunca había ido a ningún lugar. Siempre había ido a algún lugar, con alguna persona. De ordinario uno va hacia algo. Pero ese día, ese tatuado día, salí hacia la nada. Manejé flotando lentamente entre gente apurada, ocupada. Manejé dilatando la ansiedad. Zigzagueé posibilidades para sumirme en el reino sin respuestas. Nadé, metro a metro, hacia el desencanto.
Llovieron más y más preguntas. Las preocupaciones se escurrían incesantes por el vidrio. Todo era dolor y duda. Caos y miedo. Manejé mi ser entre la bruma húmeda y oscura y me uní a la sinfonía. Así, la lluvia externa e interna inundaron el vacío, hasta que, difusa, caí en aquel mar y reposé. Aquella calma estuvo próxima a cerrar mis ojos, pero el destello de amor y futuro los abrió y me sustrajo de aquella penumbra.
Todo esto evoqué, con aquel trago amargo de fiesta oxidada, pero reí. Al principio sin sentido, luego por una profunda sensación de gracia: me reí de mí misma y mi drama. De mi capacidad de mitigar la luz y examinar el dolor.
Entre risas, prometí en mis adentros nadar hacia la nada cuando necesitara, pero con la claridad de una conciencia amada, de un hilo valioso intransferible. "¡Salud!", celebré publicamente. En honor a mi compromiso conmigo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)